EL MINOTAURO GLOBAL – YANIS VAROUFAKIS

EL MINOTAURO GLOBAL Yanis VaroufakisThe global minotaur: America, the True Origins of the Financial Crisis and the Future of the World Economy. (2012) escrito por el economista y político greco-australiano Yanis Varoufakis (1961 – presente). En su extenso curriculum podemos destacar que, ha servido como asesor económico del gobierno griego (en concreto de George Papandreou), fue nombrado ministro de finanzas de Grecia por el partido de coalición Syriza desde el 27 de enero hasta su dimisión el 6 de julio de 2015, es analista para diversos medios de comunicación, forma parte de movimientos activistas europeos (DiEM25)… Este libro está adaptado de un artículo publicado en la Monthly Review en 2003 por Yanis Varoufakis y Joseph Halevi titulado con el mismo nombre.

Prólogo: «En este extraordinario y provocador libro, Varoufakis destruye el mito de que la financiarización, la regulación ineficaz de los bancos y la globalización fueron las causas de la crisis económica global».

Las seis explicaciones de Varoufakis de por qué sucedió:

  • Principalmente es un fracaso de la imaginación colectiva de gente muy brillante… a la hora de entender los riesgos que corre el sistema en su conjunto.
  • Captura regulatoria. El ineficaz control de las agencias de calificación y de los diversos organismos reguladores de los estados. Los banqueros pagaban a estas agencias para conseguir elevadas puntuaciones en sus productos, ya que todos aceptaban esas calificaciones como legítimas. «No es de extrañar que Warren Buffet echara un vistazo a las legendarias CDO y las describiera como armas de destrucción masiva».
  • Codicia irreprimible. «Los humanos son criaturas codiciosas que solo simulan civismo». Alan Greenspan (presidente de la Reserva Federal, elegido por los liberales afines a Reagan) suponía que no se podía poner freno a la naturaleza humana, por lo que dejó el mercado a su libre albedrío, pero siempre preparado, por si tocaba intervenir para subsanar los destrozos ocasionados.
  • Orígenes culturales. «El capitalismo global estaba en poder de lunáticos». Después del estallido de una crisis financiera, a Europa se le sumaba una crisis del euro.
  • La teoría tóxica. Robert Merton y Myron Scholes (ambos galardonados con el Premio Nobel de Economía en 1997) crearon una fórmula pionera para la tasación de opciones financieras. Su fracaso de debió a: «inmensas inversiones se apoyaban en la indemostrable premisa de que se puede calcular la probabilidad de los acontecimientos que el propio modelo desestima no solo como improbables, sino, de hecho, como inteorizables». ¿Cómo pudieron convencer a todo el mundo con engañoso su modelo? Varoufakis releva que la respuesta reside en el campo de la psicología de masas, levantaron pirámides sobre la premisa de que el riesgo se había eliminado. Todo este proceso se reforzaba mutuamente.
    Tres teorías tóxicas que apuntalaron el pensamiento del establishment hasta 2008:
    -HME (Hipótesis del Mercado Eficiente): el precio de las acciones de valores reflejan toda la información existente, por lo que se da siempre una situación de equilibrio en el precio y en el mercado.
    -TER (Teoría de las Expectativas Racionales): establece que las predicciones económicas que se puedan hacer, como por ejemplo calculando la inflación, no son sistemáticamente erróneas y que los errores son aleatorios (ruido blanco), no guardando correlación alguna y sin teorización posible.
    -TCER (Teoría del Ciclo Económico Real): el capitalismo es un sistema perfectamente ajustado. No padecerá de interferencias, debido a que siempre estará en equilibrio. Respondería a algún shock exógeno adaptándose a él.
    «En resumen, los derivados financieros tóxicos fueron apuntalados por la teoría económica tóxica, que, a su vez, no eran más que delirios interesados en busca de una justificación teórica; tratados fundamentalistas que solo reconocían los hechos cuando estos acomodaban las demandas de la fe lucrativa».
  • Fallo sistémico. «El capital produjo fuerzas catastróficas con tendencia a provocar discordia, desigualdad, guerra a escala industrial, degradación ambiental y, por supuesto, crisis financieras».

<Mi metafórica respuesta es: el crash de 2008 se produjo cuando una bestia que yo llamo el Minotauro global fue gravemente herida. Mientras dominaba el planeta, su puño de hierro fue implacable, su reinado atroz. Sin embargo, mientras conservó la salud, mantuvo la economía global en un estado de equilibrio desequilibrio. Esto ofrecía cierto grado de estabilidad. Pero cuando fue presa de los inevitable y cayó en un estado comatoso en 2008, sumergió al mundo en una crisis a fuego lento. Hasta que no encontremos la manera de vivir sin la bestia, una incertidumbre radical, un estancamiento prolongado y la renovación de una inseguridad extrema estarán a la orden del día.>

Los Estado Unidos de América funcionaban como una aspiradora de excedentes de todo el mundo (eran importadores, mayoritariamente de Japón y Alemania, más tarde China), en los últimos años incrementaron el déficit presupuestario del gobierno y el déficit comercial de la economía. Una vez se precipitó el crash, debido en mayor parte al descontrol del sistema financiero, los Estados Unidos dejaron de absorber excedentes provocando el colapso mundial.
«Los crashes de 1929 y 2008: nuevos instrumentos financieros habían alentado un crecimiento rápido y habían hecho que las inversiones salvajes pareciesen más seguras que nunca. Hasta que se produjo el accidente que teníamos que tener».

«El crash de 1929 nos enseño una importante lección que parecemos haber olvidado: la máquina capitalista está infectada por dos gremlins».
¿Qué son esos dos gremlins?
Uno de ellos es el dinero y el otro es el trabajo. Como es bien sabido, el capitalismo conlleva ciclos de expansión y también ciclos de recesión. Los magnates de la industria son los que indirectamente controlan los ciclos. Si las corporaciones invierten su dinero, dan trabajo, sus productos se venden, obtienen beneficios… podemos decir que se está produciendo un ciclo de expansión económica. Pero si es completamente al revés, se desinvierte, se despiden trabajadores, la demanda de productos cae… nos encontramos en un ciclo de recesión económica. La demanda de dinero y empleo es muy importante para la actividad económica. Lo que determina la decisión de invertir de los magnates es el optimismo que puedan tener de cara al futuro. Si todos los magnates de una industria invierten en masa, el ciclo será expansivo, pero si no se invierte lo suficiente, el ciclo será al revés.
«De ahí que los CEO estén cautivos de la paradoja de la profecía: si todos predicen buenos tiempos, llegarán buenos tiempos y sus optimistas predicciones se verán confirmadas. Pero si profetizan malos tiempos, a continuación llegarán malos tiempos, validando así el pesimismo original».
«El resultado es un interesante, aunque trágico, acertijo: en tiempo de recesión, cuando hay una creciente superabundancia de ahorros no invertidos, una reducción de salarios y tipos de interés no ayuda. De hecho, profundiza la recesión».

Varoufakis destaca la importancia del trabajo humano productivo y critica el reemplazamiento de este trabajo por el de maquinaria, afirmando que el valor producido por nuestras sociedades será menor. «Cuanto más éxito tienen las corporaciones convirtiendo el trabajo en una actividad intensiva similar a la de las máquinas, menor es el valor total que generan a largo plazo y más se acerca nuestra sociedad de mercado a una crisis».

Durante las conferencias de Bretton Woods, el economista británico John Maynard Keynes hizo la propuesta de crear una Unión Monetaria Internacional (UMI), con su propia moneda (el bancor) y para todo el mundo capitalista. La intención de la propuesta era conseguir los beneficios de una moneda común: ventajas comerciales, estabilidad de precios… y las dos ideales primordiales, evitar los desequilibrios comerciales y el reciclaje de excedentes, ya que bajo una moneda común es una tarea más sencilla.
«Cualquier sistema económico contiene unidades propensas a producir excedentes y otras que son más propensas a presentar déficits. Para mantener el equilibrio, el sistema debe contar con mecanismos de reciclaje de excedentes que mantengan el flujo de excedentes del futuro al presente, de los centros urbanos a las zonas rurales, de las regiones desarrolladas a las menos desarrolladas, etc».
La UMI garantizaba a cada país miembro el poder recibir préstamos para estimular la demanda sin tener que devaluar la moneda. Existiría unas penalizaciones a los excedentes comerciales excesivos, estas actuarían como MGRE automáticos, financiando préstamos a los países deficitarios.

Esta propuesta fue declinada por los EE.UU. ya que no les interesaba mermar su capacidad para gestionar grandes excedentes. Trazaron otro plan diseñado en beneficio propio: el dolar se convirtió en la moneda mundial, los Estados Unidos exportarían bienes y capital a Europa y Japón a cambio de inversiones directas, una hegemonía basada en la financiación directa de centros capitalistas extranjeros a cambio de un excedente comercial americano para ellos. Para Varoufakis la mejor época del capitalismo llegó cuando los legisladores de la unión política establecida desempeñaron un papel de hegemonía, no solo militar y político, si no también como redistribuidor masivo de excedentes por todo el mundo que el mercado por si solo es incapaz de efectuar. Cuando los EE.UU. se convirtió en una nación deficitaria, todo el plan se desmoronó. La crisis del petróleo en 1973 agravó el problema.

«A quienes estudian la integración europea se les enseña que la Unión Europea comenzó su vida en la forma de la CECA (mercado común para el carbón y el acero, sin barreras comerciales). Es menos probable que den el secreto bien guardado de que fueron los Estados Unidos quienes engatusaron, empujaron, amenazaron y se camelaron a Europa para organizarla».

¿Cómo persuadieron los legisladores de EE.UU. a capitalistas de todo el mundo para que patrocinaran los déficits gemelos (déficit presupuestario del gobierno y el déficit comercial)?

  • Condición de moneda de reserva. Cuando surge un crisis mundial, mayor parte del capital mundial huye hacía los dólares. Toda la economía gira entorno al dólar (compra de materias primas).
  • Costes energéticos crecientes. Al estallar la crisis del petróleo, el coste energético aumentó en Alemania, Japón… respecto a EE.UU. Las mayores petroleras son estadounidenses, por lo que aumentó sus beneficios.
  • Mano de obra productiva y abaratada. Debido a la situación de ‘recesión’ se disminuyó el salario real provocando un aumento en la productividad del trabajador, fabricando productos a un menor coste. En definitiva, los beneficios de las empresas se disparan y el capital alentado por esto decide invertir en EE.UU.
  • Poder geopolítico. «La subida de los tipos de interés que fue parte integral del propio auge del Minotauro global demostró ser más efectiva para la destrucción de los enemigos de la política exterior de EE.UU. en todo el globo que cualquier operación militar que los EE.UU. pudieran llegar a organizar».

La envidia del Minotauro. Antes del crash del 2008, todo eran alabanzas hacia los EE.UU. Las doncellas que ayudaron al Minotaruo global a vaciar su economía y a reforzar su cuenta de resultados fueron: Wall Street (como absorvedora de capitales de todo el mundo) y las grandes empresas como Walmart (exprimiendo los costes laborales como a los pequeños proveedores, en pro de enormes beneficios, sin ningún tipo de innovación), esta simboliza una nueva pero distinta fase de acumulación capitalista.
«La masiva afluencia de capitales, unida al aumento de la rentabilidad corporativa, provocó una gran ola de fusiones y adquisiciones, que naturalmente produjeron aun mayores retornos para los operadores de Wall Street».

«No es coincidencia que ambos periodos condujesen a eventos catastróficos: 1929 y 2008, respectivamente». «Pensamiento ilusorio: de cómo las fusiones y absorciones crearon valor ficticio» mediante la combinación de opciones de compra, fondos de cobertura, el apalancamiento y  sin prudencia alguna. La gran afluencia de capitales hacia Wall Street produjo que los préstamos a particulares se dispararan, todo el mundo compraba inmuebles, dando lugar a su consecuente crisis: la de las hipotecas subprime.

«A lo largo de las tres últimas décadas, han corrido ríos de tinta sobre los años Reagan-Thatcher. Desde la perspectiva de este libro, basta decir que las políticas del célebre dúo resultaron inmensamente útiles para el auge del Minotauro global».

El plan Geithner-Summers, creado en 2009 por el gabinete de Barack Obama, constituyó un paquete de un billón de dólares para salvar a los bancos de las CDO carentes de valor. Más tarde intentarían, cuando el precio de estas aumentara, buscar un mercado para estas CDO. Nadie las quiso comprar por su elevado riesgo. El gobierno tuvo que eliminarlas del sistema a cargo de los contribuyentes. En cambio, estas sumas entregadas a los bancos nunca llegaron en forma de créditos a las empresas para aumentar la inversión. La política monetaria expansiva no había llegado hasta su último fin acordado. «Era un plan diabólico para permitir a los bancos salirse con la suya impunemente». «En esencia, la administración permitió a la más fea y devota de las doncellas del Minotauro global renacer espectacularmente tras la caída en desgracia de la bestia».

Europa también tuvo su plan Geithner-Summers, en el año 2010 se creó la Entidad Jurídica Especial (EJE), más tarde renombrada como Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y nuevamente evolucionaría en 2013 como Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MEEF). Su razón de ser es pedir créditos a países solventes de la eurozona para entregárselos a países carentes de liquidez e insolventes, que habían sido excluidos de los mercados monetarios. Este fondo no rescató a los países, si no más bien a sus bancos. Esta práctica puede desembocar en ciclo donde el grupo de países prestadores dentro del MEEF sea tan pequeño que no pueda soportar el peso de la deuda. «En resumen, es una manera muy ineficiente de unificar deuda».

«En lugar de declarar un alto y claro <¡Nunca más!>, nuestros líderes políticos han indicado a los bancos que pueden seguir haciendo negocio como siempre».

Tres medidas propuestas por Varoufakis para intentar solucionar la crisis europea:

  • «El primer paso sería que el BCE condicionase la continuación de su generosa ayuda a los bancos a que estos cancelasen una porción significativa de las deudas que los países deficitarios tienen con ellos».
  • «El segundo paso sería que el BCE incorporase a sus cuentas, con efecto inmediato, una porción de la deuda pública de todos los Estados miembros, igual en valor nominal a la deuda que el Tratado de Maastricht les permite tener (es decir, hasta el 60% del PIB). La transferencia se financiaría mediante bonos emitidos por el BCE que son responsabilidad del BCE, en lugar de estar garantizados por los Estados miembros. De este modo, los Estados miembros siguen pagando sus deudas pero, al menos en lo relativo a la parte de la deuda que debe seguir las pautas de Maastricht, pagan los tipos de interés inferiores que les proporciona la emisión de bonos del BCE».
  • «Finalmente, el tercer paso hace entrar en escena a otra venerable institución de la UE, el Banco Europeo de Inversión (BEI). El BEI tiene el doble de capacidad para invertir en proyectos rentables que el Banco Mundial. Desgraciadamente, está infrautilizado porque, bajo las normas existentes, los Estados miembros tienen que adelantar una parte de la inversión. Dada la terrible situación en que se encuentran, los estados deficitarios de la eurozona no se pueden permitir ese adelanto. Pero si se les concede a los Estados miembros el derecho de financiar su aportación a los proyectos de inversión financiados por el BEI (véase el paso dos), el BEI puede convertirse en el mecanismo de reciclado de excedentes del que actualmente carece la eurozona. Su función sería pedir dinero prestado, con ayuda del BCE, procedente de los excedentes de países excedentarios europeos y no europeos e invertirlo en las regiones deficitarias de Europa».

¿Por qué no acepta Europa esta sugerencia o algo similar? Si esta crisis se solucionara rápidamente, Alemania perdería todo su poder de negociación. Dejaría de ejercer su control sobre los países deficitarios.
«Así que parece que la crisis del euro es completamente innecesaria desde el punto de vista económico, pero sirve los intereses de mantener dentro de Europa el papel que Alemania se adjudicó durante el reinado del Minotauro global».

«Lo que importa es que 2008 marcó una discontinuidad significativa: que la vida después de ese momento no será como la vida anterior a él. En el contexto de este libro, la nueva era post-2008 está marcada por una gran ausencia y una amenazadora presencia: ausente está el Minotauro global, que nos dio el mundo anterior a 2008 y nos llevó al crash de 2008; presentes están sus renacientes doncellas que, desde 2008, han regresado con sed de venganza. Un mundo en el que las doncellas del Minotauro campan por sus respetos, liberadas de los caprichos de la bestia, es el mundo de nuestro futuro próximo».


LECTURA 1. 10 NOV 2016.
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